| Terremoto | |
Durante un terremoto, ocurrido hace unos pocos años, los habitantes de la pequeña ciudad, presos del pánico, corrían de una a otra parte, cuando se apercibieron de una anciana, a quien todos conocían, en cuya actitud no podía verse sino paz y sosiego, la cual, desde la puerta de su vivienda parecía sonreír a los espantados. Alguien le preguntó: -Abuela. ¿No tiene usted miedo? A lo que la anciana, una cristiana fiel, contestó: -No, no tengo miedo… Muy al contrario… Estaba pensando que mi dicha es tan grande, pues tengo para ayudarme a un Dios que puede, si quiere, sacudir el mundo. Josue 1:9
|
|
Advertisement
